Monstruos y flores

Cuando era pequeño la policía y militares eran los buenos siempre en la tele. Pero en casa siempre fueron más bien los monstruos de cuentos de otro tiempo y otro país que también se llamaba Honduras pero que no se parecía nada a la Honduras relativamente “tranquila” que conocía (era ese período incomprensible de la Centroamérica post-acuerdos de paz). Luego, en mi adolescencia, ver a un militar o a un policía me producía miedo porque era el tiempo del auge de la ley “antimaras” cuando en cualquier esquina te podían parar y pedirte que te quitaras la camisa para ver si tenías tatuajes, o simplemente llevarte porque se les ocurría que parecías marero. Se parecían cada vez más a los monstruos de las historias de mi familia que a los héroes de las pelis. Además ya para entonces entendía bastante bien, si bien muy muy lejos, la miseria que significaba la guerra… en teoría. En 2009 el ejercito hondureño dio un golpe de Estado y por fin entendí a cabalidad el terror de ver el poder vistiendo bota y fusil. Aquellos años fueron mi escuela política, donde toda la teoría con que me había atiborrado la cabeza por años tomó un sentido distinto, una dimensión de realidad, de presente, de lucha inevitable. Y entonces las “fuerzas de seguridad” se convirtieron realmente en el escudo y el garrote con que buscaba someternos el enemigo. “Asesinos, asesinos, asesinos” les gritaba con toda la fuerza de mi garganta cada vez que los veía. Participé en enfrentamientos contra ellos, los insulté, les lancé piedras y palos y me tragué el gas que nos lanzaban y huí de sus disparos y lloré de rabia de verlos masacrar a golpes a mi gente, a mis compas, a mis amigos y amigas, a la familia que me había forjado en las calles. Con el tiempo volví a encontrarme con ellos en otro contexto, en el laboral. Trabajando como técnico en fotografía dentro de la morgue judicial de Tegucigalpa muchas veces me toco compartir espacios con policías. Fue allí donde por primera vez comprendí la dificultad de ponerle rostro y nombre al monstruo, de sentir una mezcla dolorosa de rabia y empatía.

Adelantemos la película a esta tarde, al 4 de diciembre de 2017. Pongamonos en el contexto de unas elecciones irregulares donde el actual presidente busca imponer su reelección por todos los medios sin importarle la legalidad, la transparencia y mucho menos la paz. Pensemos en un país convulsionado y una población que ya no está dispuesta a tolerar la impunidad y corrupción de sus gobernantes, una población que desafía al poder militar y policial del Estado, que desafía el estado de sitio impuesto desde el gobierno para acallar la protesta y permitir la cacería humana de quienes nos oponemos al régimen. En ese mundo, en esa Honduras, la policía nacional ha encontrado su dignidad humana y ha decidido dejar de apuntar sus armas hacia la gente. “No queremos enfrentarnos a un pueblo que no es enemigo de nosotros” “No podemos decir si están en lo correcto o no, pero son pueblo como nosotros y merecen ser protegidos” han sido algunas de las declaraciones que han dado desde su cuartel general, donde se han ido sumando más y más oficiales a lo largo de la tarde y noche. La respuesta del gobierno fue ofrecerles un bono, decirles que les pagarían su aguinaldo y que por dinero no se preocuparan. “No somos perros peleando por un hueso, esto no es sobre dinero”. Esta es una Honduras que nunca imagine. Y entonces la gente, la misma gente que por años ha sufrido la represión, la brutalidad y el miedo, salió a acuerpar a la policía, a abrazarles como hermanos, a organizarse para llevarles comida y agua, a defenderles.

Soy una persona bastante misántropa, bastante desconfiada, bastante negativa. Pero a veces, en días como hoy, nadie va a venir a decirme que la solidaridad no existe y que no vale la pena seguir luchando. A veces recuerdo por qué pese a todo, no nos rendimos. No hace falta perdonar y olvidar, a veces basta con reconocer la humanidad en los ojos del otro.

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Warzone

Antes que nada hay que dejar claro que esto no es periodismo, es militancia. No voy a caer en la miopía de pretenderme objetivo cuando las armas apuntan hacia la gente, mi gente. Si están buscando análisis descomprometidos de observadores que no opinan ni se involucran, para eso está ya la Unión Europea y la OEA con sus comunicados repetitivos de realidades que en Honduras sabemos, repetimos y denunciamos hasta la saciedad. Es intrascendente que nos cuenten la diferencia en porcentajes para propaganda que los medios han dado a un partido y otro durante esta campaña o que nos repitan que instan al Tribunal electoral a darse prisa. Quien no quiera meter la mano al fuego que se vaya a Europa, aquí es claro para todo el mundo que esta elección es un fraude.

Con esa aclaración hecha, empecemos: Juan Orlando Hernández y el Tribunal Supremo Electoral tienen secuestrado a este país por ser incapaces de aceptar la derrota y porque se niegan a soltar el poder. Que en todas las elecciones en Honduras hay fraude es una cosa que sabe hasta la persona más ingenua en el país (vale, exagero, que de verdad hay más de alguno que peca de estúpido a totalidad). Tristemente en países como el nuestro esas son realidades que hemos normalizado al punto que no nos hace ni cosquillas la idea de que nuestras instituciones sean fraudulentas, nos conformamos con que den la impresión de no serlo (o peor aun, nos conformamos con que parezca que al menos no son “tan ladrones”). La gente no está prendiéndole fuego al país porque nos acabemos de dar cuenta que nuestra institucionalidad es corrupta, eso de la transparencia son ilusiones de primer mundo. El nivel de indignación que ha rebalsado las calles en estos días solo corresponde al nivel de cinismo y abuso de poder de la que ha hecho gala el Estado de Honduras desde la tarde del 26 de noviembre, pero que se extiende hacia atrás por décadas y que se ha agudizado a niveles surrealistas a partir del golpe de Estado de 2009.

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En el informe preliminar de la comisión de observación de la UE se destaca la abismal diferencia entre la cantidad de propaganda pagada en medios por el partido oficialista en comparación a la oposición (una diferencia de más del 40%). De lo que no habla es de que el actual presidente y su partido ya antes utilizaron millones de lempiras robados al pueblo de Honduras para financiar su campaña electoral, que estas son practicas reincidentes por las que no hay nadie en la cárcel pero si miles de muertos como resultado del desfalco que el partido nacional de Honduras hizo al Instituto Hondureño de Seguridad Social. Estamos hablando de un gobierno que utilizó empresas fantasmas para saquear el IHSS, al cual le vendieron millones en pastillas de harina (no es hipérbole ni metáfora, literalmente pastillas de harina). Y ese es el más mediático y posiblemente uno de los más indignantes, pero está lejos de ser el único acto de corrupción del partido que busca “4 años más” en el poder para su líder y actual presidente. Mientras Hernández, popularmente conocido como “JOH” muestra siempre una sonrisa cínica y ha hecho campaña con el lema de “lo bueno debe continuar”, una visible mayoría de la población de Honduras ha tenido otro lema: “Fuera JOH” que se cantaba en los estadios, en las manifestaciones, en las universidades, y en todo espacio donde se aglutinara gente. 

Como decía antes, no se trata de que nos vengamos dando cuenta de que nuestras instituciones son fraudulentas y corruptas. Se trata de un presidente con infulas de dictador, autoritario, militarista, que ha diluido toda ilusión de separación de poderes del Estado manteniendo control del congreso y la corte suprema de justicia, corte a la cual decapitó cuando sus magistrados le negaron su búsqueda reeleccionista, destituyéndoles y nombrando a un nuevo grupo de magistrados que le abrieron la puerta para re elegirse sin que la reelección fuese siquiera regulada por el congreso. Y con todo esto, con el control de la corte, el congreso, el ejecutivo, los medios de comunicación a los que pagó millones en pautas durante la campaña electoral, el Tribunal Supremo Electoral, cuyo magistrado presidente está vinculado incluso a nivel familiar con el gobierno central, control sobre varios partidos minoritarios que le permitieron llenar de activistas de su partido todas las mesas electorales durante las elecciones, etc, etc., con toda esta estructura, con todo el fraude montado, aun así Juan Orlando Hernández ha perdido las elecciones claramente y ahora se niega a soltar el poder y está usando toda esta estructura ya mencionada para vendernos la idea de que la estadística y la matemática se comportan de manera anómala y excepcional unicamente por tratarse de él. Y si no nos parece, ya nos parecerá a base de gas lacrimógeno y balas.

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El TSE ha tomado ya seis días para contabilizar alrededor de 4 millones de votos. Su sistema tecnologicamente avanzadísimo (por el cual también se pagaron millones) avanza a una velocidad que alguien más desconfiado que yo diría que es casi deliberada (notese extremo sarcasmo) Están tratando de sacar votos de Westeros y Narnia. Y nos piden calma. Se están robando el voto de la gente y le piden calma, les están robando el último reducto de poder que sienten tener y les piden calma. A David Matamoros Batson se le atragantaban las palabras cuando declaró la tendencia a favor del candidato de la Alianza de oposición, Salvador Nasralla, el domingo casi a las 2 de la madrugada (tendencia que conocían desde tempranas horas de la noche según todo el mundo que estaba en el centro de operaciones del tribunal) Desde entonces no ha querido hablar más de los resultados, dejando que la brecha se cierre a cuentagotas entre falla y falla del sistema. Uno de los magistrados del tribunal ha declarado una y otra vez que las elecciones las ganó Nasralla y que hay irregularidades en el conteo. Y ¿aun así pretenden que haya cualquier ápice de credibilidad en este proceso? La realidad es clara y en Honduras se ha elegido a dos presidentes: uno lo ha elegido la población y se llama Salvador Nasralla, otro se ha elegido a si mismo y busca imponerse por la fuerza, Juan Orlando Hernández.

Tras días de esperar y ver como un empleado al que han despedido les sigue robando, la población ha salido a la calle a ejercer el poder que le pertenece. La respuesta ha sido represión, militarización, persecución. El día y la noche de ayer Tegucigalpa, al igual que muchas otras zonas del país, fue zona de guerra. El país está en llamas y la responsabilidad es de Juan Orlando Hernández, David Matamoros Batson y toda su cúpula.

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Es fácil llamar “vándalos” a quienes no tienen que comer cuando se vive con la comodidad de nunca haber pasado hambre. No voy a juzgar a nadie por tener las mínimas comodidades en la vida (que en este país es bastante privilegio) cuando obviamente yo soy una persona sumamente privilegiada. Pero tampoco voy a pedir que la gente a la que quienes ostentan el poder le han robado todo que se queden hoy viéndose las manos vacías y acepten con “resignación cristiana” la pobreza y el miedo en el que se les ha obligado a vivir. Bastante nos han robado los ricos y poderosos en este país para compadecerme de que hoy les pasen factura saqueando sus mega tiendas cuyas vitrinas inmaculadas se burlan abiertamente frente al hambre de la gente. Desde luego hay daños colaterales a la propiedad de gente a quien (como nos encanta decir) “le ha costado” juntar sus cositas. Pero la responsabilidad hay que ponerla con claridad sobre los culpables, y hoy el mayor culpable de empujar a Honduras al borde del caos se llama Juan Orlando Hernández que como todo buen cobarde estará resguardado con todas las medidas de seguridad posibles para que no le salpique la mierda que él ha desatado (Por allí dicen los rumores que ya se fue para la USA, pero estos días vivimos a base de rumores así que nomás dejo la interrogante malintencionada).

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Is this the Wonder Woman movie we need, or the one we deserve? WW review

Wonder-WomanOk, so I’m gonna do this one in english, like anyone from any nationality in this movie. Seriously, its 2017, can’t german generals speak german amongst themselves and just have some subtitles? Anyway, on with it.

First lets just answer the question we are all asking ourselves: did Warner finally get its shit together and put out a good DCEU movie? The short answer is yes, they did. The movie is fun, witty, well paced (for the most part at least) and, most importantly, Wonder Woman is just BADASS. I mean it, you don’t wanna mess with Diana of Themyscira. She is fierce, powerful, super smart and wont take shit from no one. Gal Gadot is perfectly cast and her chemistry with Chris Pine carries this movie all the way to the finish line. Chris Pine is a charming and lovable Steve Trevor, which is a lot to say because captain Trevor is the most meh character in comic book history (hyperbole people, I don’t mean it literally ok?). I mean, even Max Landis, who is famous for his cynical and often negative feelings towards contemporary hollywood blockbusters, said this is the best superhero movie since Winter Soldier (and believe me, this guy knows superheroes. Do yourselves a favor and read American Alien) However, WW is not a perfect movie and although its super important because its the first big blockbuster superhero film headlined by a female character… its not a game changer beyond that. I’m sorry to say it, but part of what makes Wonder Woman so enjoyable is that its not another DCEU movie… its a Marvel movie. Now, before you call heresy on me, bare with me for a moment. Wonder Woman is a paint by numbers movie with a very simple plot, a lot of well timed jokes, witty dialogue, fun comic book characters, nice action with some just ok CGI at times and a forgettable villain. Doesn’t that formula sound familiar? The only thing that reminds us this is a Snyderverse movie is the overuse of slow motion and some of the desaturated stuff Snyder likes so much. But Diana’s costume has its color back at least, and Themyscira was a much needed breath of life into the grim grey world of Batman v Superman and other DCEU entries. You could even say the movie borrows a bit of Captain America and Thor, with Diana being both a mythological fish out of water and having a black and white super naive moral view of the world. I’m not saying that none of it comes from the comic books, I’m just saying that the way the character was brought to life on screen certainly seems to borrow a bit of how Marvel handled its own characters. Oh, and if you are a greek mythology geek, or a history geek, and you don’t like alternative super inaccurate retellings of mythological stories or world war one history… yeah, you should probably sit this one out.

So that’s that for the spoiler free section of this review: Wonder Woman is fun and enjoyable. We have waited long for a female led superhero movie and we finally got one, and its a good one. Its not perfect, but its a great starting point both for female superheroes and for DC’s cinematic universe. Now lets get into spoiler territory and separate the good from the bad.

Lets do the bad first, shall we? In my opinion, the worst thing about the movie was Ares. Not only did they butcher the greek mythology regarding the god of war, they totally destroyed the comic book version of him as well. Now, anyone who knows a bit of DC or Marvel lore knows that these characters backgrounds are messy af. It is normal that the writers would take liberties regarding both greek mythology and comic book mythology. I didn’t expect Ares to be a faithful representation of either. To be honest, I would have preferred not to have Ares at all, even more so after that boring, one note not-even-cool-looking version of him we got. I think the movie looses the chance to explore a possibly much more interesting villain in Doctor Poison (Elena Anaya) who ends up being sidelined in favor of two rather boring male villains. Actor David Thewlis (Remus Lupin in the Harry Potter film franchise) is given the task of delivering the two underwhelming “big” reveals in the third act of the movie. This is another thing that bothered me, how predictable the endgame of the movie was. Who didn’t roll their eyes when “Sir Patrick” reveals himself as Ares? And then, to double down on the eye rolling, he lets Diana know what we have known since Hippolyta pretty much spelled it out in the first act of the movie: the sword she is carrying is not the Godkiller… SHE IS! (Was anyone at all surprised by either of these plot “twists”?). It didn’t help that the following fight was quite underwhelming when compared to several action sequences we see before, particularly with the amazons at the beginning of the movie.

My second biggest problem is also one of my favorite things about the movie: Steve Trevor. On one hand, I’m very impressed because Chris Pine, an actor I don’t care about, made me care about Steve, a character I never cared about. And yet as much as I liked him and as much as everything he did made sense for what his character was during the movie, I still didn’t want Wonder Woman to end up being a love story. And what makes it worse for me is that in the end the real acts of heroism in the movie are given to the men around Diana. The most heroic thing in the whole movie is done by Steve Trevor, who sacrifices himself to save thousands of lives, and who inspires Diana to fight for love because just before running to his certain death he says “I love you” to her. My wife pointed out that she wasn’t bothered at all by that, since she didn’t interpret it the same way, so its possible that I’m just getting hung up on minor things. As she pointed out, it is important that Diana fights for love as opposed to what most heroes (and particularly male heroes) fight for: power, acknowledgement, money, etc. But it is Diana’s newfound love for captain Trevor that draws her to choose to believe in love even after what she has witnessed, deminishing (in my cishetero male opinion) the strength of her big statement just moments before defeating Ares. I find this to be a particularly irritating problem because the movie misses the chance to explore Diana’s relationship with the women around her and decides to focus on her relationships with the first man she meets. I mean, Antiope who trained her, who was probably her closest friend, dies, and right away she is like “peace, I’m out” and never even mentions her again.

Now, now, lets not be so hard on the film. Its certainly full of good things. Unlike Zack Snyder, Patty Jenkins can actually put together a movie rather than clip a bunch of cool looking images together. The motivations and actions of the characters in this movie make sense, which is more than any of the DCEU movies that came before were able to achieve. In the end the thing I wanted most from this movie was to see Wonder Woman. And I saw her. This movie was about Diana’s journey to become the iconic superhero we all know and love, and as enjoyable as some of her companions are, in the end this is Diana of Themyscira’s movie. Sure, she is still super sexy in a very normative way, but there is no question that Wonder Woman would give Superman a run for his money in a fight and is Batman’s intellectual equal, speaking hundreds of languages and being as cunning as she is brave. Diana is not supposed to be a human character, she is a goddess walking among us, and although the movie does humanize her when its important, it also does a great job at showing her godlike features when necessary. The movie succeeds in making the viewer be in awe of the protagonist and yet care for her in a personal level. I hope the amazons of Themyscira show up in the upcoming battle against Steppenwolf and Darkseid, because they kick so much ass. Actually, can we just have a bunch of Wonder Woman and the amazons movies and forget about Superman and never again see Jared Letto’s Joker? Because I’d be fine with that.

I’ll give Wonder Woman a 3.5/5

Desde la hondura

Me ha tomado casi dos días juntar las palabras. He repasado en mi mente una y otra vez la historia, las reacciones, las acusaciones, las oscuras proyecciones de futuro. Sobre todo he pensado una y otra vez en Rigo y en Anarella, tratando de sobrevivir en el centro de este huracán.

Sobre lo sucedido me queda poco por decir, ya los medios han hecho un festín con la carne de Rigoberto Andrés (figurativa y literalmente). Un festín de buitres que nos han asechado por 6 años (y mucho más) esperando que demos un paso en falso. Y Rigoberto era el actor perfecto para el show que querían montar, una buena persona, joven, sensible y creativa, empujada hasta el límite. Como si Tegucigalpa fuera Gotham (ciudad Gótica).

A final de cuentas, cuando la impunidad y la injusticia reinan por tanto tiempo, tarde o temprano algo explota. Y entonces los buitres hacen festín, porque es fácil explotar hasta la saciedad una tragedia como esta, porque es fácil culpar a quienes deciden golpear de alguna forma este sistema podrido, porque es fácil sembrar el miedo y el odio contra quienes quieren alcanzar a tomar el futuro en sus manos para que no se nos escape la esperanza.

Si, Rigoberto Andrés Paredes decidió hacer justicia por mano propia y sin quererlo le ha dado un arma poderosa a los enemigos de este país. La familia de Eduardo Montes merece que se haga justicia, eso no puede negarse. Pero también merecen justicia las familias de las miles de víctimas de este Estado asesino que nos escupe a diario en la cara con tanta impunidad y corrupción y sigue llenándose las manos de sangre sin inmutarse. Porque es más fácil sentar en el banquillo a un joven como Rigoberto y culparlo por todos los males del país que apuntar los reflectores a quienes le han empujado a diario a él y a el resto de quienes vivimos aquí hasta la más profunda hondura. Porque la mano que empuñó el puñal fue la de Rigo, pero pudo ser la de cualquiera de los miles de hondureños y hondureñas a quienes a diario se nos niega la esperanza de tener un país y tener un futuro, a quienes se les niega la salud y la justicia, a quienes se les mata de hambre lentamente mientras el gobierno se dedica a montar un circo burdo con iniciativas como Honduran idol  “Honduras canta”.

Usaran las acciones de Rigoberto como bandera para perseguirnos, censurarnos e intentar callarnos. Verán una bomba en cada poema y un potencial asesino en cada dibujo y trataran de apagar todo fuego de esperanza que nos quede. Y se llenaran aun más de armas y tratarán por todos los medios de llenar nuestros corazones de miedo. Y quizá puedan robarnos toda esperanza, pero nunca podrán liberarse del miedo que puede provocarle a todo un Estado un joven a quien se le ha robado el futuro.

Random

El otro día tuve que hacer una pausa inesperada en el camino a casa porque un caballo se encontraba parado cagando a la mitad de la carretera con la determinación de que nada ni nadie iba a molestarle en su tarea. En ese momento me di cuenta de que me había topado finalmente con la imagen perfecta para explicar Honduras.

A menudo cuando la economía, los impulsos y la suerte de tener amistades regadas por medio mundo me permiten viajar, me topo con la misma pregunta: ¿que ha pasado en Honduras? ¿Cómo está la situación? ¿De qué va tal o cual cosa/marcha/huelga/colectivo de poetas random/nueva ley/etc? Y cada vez me encuentro con menos cosas para responder. No porque haya pocas cosas pasando, ni mucho menos. Es más bien que cada vez me pareciera ver los acontecimientos desde más lejos, con más cansancio, con menos claridad. Cuando tenia 19 años la cosa era transparente como agua hecha con hielo derretido de los alpes: la “revolución” era clara obligación y no existía lugar para la duda. Apenas han pasado 6 años, pero ahora dudo de todo, sobre todo de mi mismo. Cada vez me es más difícil expresar una opinión pues me parece que solo sumaría a ese ruido incomprensible que se propaga por las redes sociales confundiendo a la gente que poco o nada sabe de un país como Honduras. Me doy cuenta que toda la historia que doy por sentado que conocemos y hemos llegado a comprender sobre nuestro país es en realidad una maraña de confusiones y vacíos para la mayoría, que vivimos corriendo en círculos porque siempre olvidamos que ya pasamos por este camino y sobre todo porque no sabemos cual fue el punto (o los puntos) de partida.

Es uno de los (muchos) males de las redes sociales: todo el mundo cree que sabe algo, que ha dado con la invención de la rueda. Y así, tan pronto como nos encontramos con la rueda, nos ponemos a tirarle ruedas a la cabeza a mundo y raymundo sin darnos cuenta que hace siglos que la rueda ha servido como base para mover vehículos y desarrollar tecnología que usamos a diario y ni siquiera comprendemos.

Por eso me reservo cada vez más mis opiniones, para no confundir más a nadie sobre un país que de momento me siento incapaz de leer. Pero si algo se acerca a una lectura sería sin duda esa: quedarse estancado a medio camino en la carretera por un caballo cagando al medio indiferente por completo al mundo que se derrumba a su alrededor.

Para Nelson

Coincidimos pocas veces en la vida, pero no dudaría en llamarte amigo. Si acaso hay algo más que esta vida, cosa que a veces pienso que me gustaría creer, espero que en ese otro algo desconocido encontrés tanto amor como el que nos dejás, repartido en los cientos de sonrisas que nos arrancaste a quienes alcanzamos a conocerte aunque fuese un poquito.

Tu sentido del humor era un cañón certero y cargado de futuro, que ante la adversidad y el miedo constante en que se vive en países como el nuestro, la risa es innegablemente combativa, y vos fuiste (y sos, siempre) un militante de la alegría y de la vida.

No se me dan demasiado bien las despedidas, así que quedemos en que no haya ninguna.

Te abrazo, un abrazo hondo y sentido como se debe abrazar a un amigo que emprende un viaje.

A.

“La otra, otra, otra cara del feminismo”

Hay días en que uno quisiera solo relajarse y tirarse en el sofá a pensar en qué nombre ponerle a sus gatos. En serio, hay días en los que uno quisiera nada más pasarla tranquilo y no pensar en las cosas que andan mal en el mundo. Pero entonces uno abre ese portal del mal (facebook) y se encuentra con cada cosa…

No sé quién será Roxana Andrade y nunca antes me había topado con este blog (y honestamente preferiría no habérmelo topado nunca) así que no voy a referirme a ella como persona ni al blog en general sino específicamente a la poco afortunada nota titulada “La otra cara del feminismo” de Roxana.

El texto es una crítica a los movimientos feministas actuales, en el que la autora reconoce la importancia de los movimientos feministas de “épocas antiguas” pero considera que hoy en día el feminismo es un “fanatismo” inútil e incluso perjudicial. Después de todo, “hoy en día en el contexto occidental la mujer goza de los mismos derechos que los hombres” y “se puede decir que hay igualdad de oportunidades”.

Roxana también nos recuerda que el feminismo es la razón de que muchas chicas estén perdiendo su “feminidad” y que además la razón de que estadísticamente haya más mujeres que sufren de abuso por parte de hombres que a la inversa es que los hombres somos víctimas silenciosas debido al estigma social que el maltrato conlleva.

¡No se rían que no es broma! Lo peor del caso es que conozco a tantas personas que piensan igual que Roxana que da miedo.

Como de costumbre femen sale a relucir en el articulo como un ejemplo de las terribles consecuencias de dar tantos derechos a las mujeres. Que femen puede que nos guste, no nos guste o nos de igual, pero a final de cuentas lo que ellas hagan con sus cuerpos y las formas que ellas elijan para protestar son muy decisión suya y que yo sepa no se ha muerto nadie por ver un rotulo escrito en el torso desnudo de alguien (nada más hay que ver a los hinchas de los equipos de fútbol en muchos estadios… bueno, aunque los pezones de hombre no son tan mortíferos como los de mujer). Pero además femen no es el feminismo, o los feminismos que tampoco hay uno solo.

A todos y todas lxs detractorxs de los movimientos feministas les encanta señalar con el dedo a “esa extremista loca que es demasiado feminista” cuando quieren restar validez a los reclamos de justicia. Hablar de feminismos es hablar de sistemas de ideas, de planteamientos ideológicos. Como en cualquier movimiento existen muchisimas contradicciones. A diferencia de muchos otros movimientos, las feministas y los feministas tratamos de afrontar tales contradicciones con honestidad, de aceptarnos en nuestra constante lucha por cambiar estructuras de pensamiento y comportamiento que se manifiestan en todos los espacios de nuestra vida. Para la casa y para el mundo, queremos construir relaciones más justas no solamente entre hombres y mujeres, sino entre todas las personas. Después de todo el patriarcado forma parte de todas las formas de opresión existentes.

Quizá Roxana y la gran mayoría de las personas que piden que ya nos callemos porque ya todos y todas somos iguales nunca han visto cuanto odio puede recibir una mujer por el simple hecho de serlo. Lastimosamente yo si. He visto a adolescentes en la mesa de autopsias porque se suicidaron en un desesperado intento por terminar con un embarazo no deseado en un país donde el aborto está criminalizado y la distribución de Pildoras Anticonceptivas de Emergencia es ilegal. He leído cientos de titulares que rezan “Por celos mata a su mujer” como si dicha mujer fuese propiedad de alguien y banalizando el hecho de que nuestra sociedad permita y fomente ese tipo de comportamientos psicópatas. En Honduras cada 16 horas, o cada 17 o cada 15 dependiendo de que número nos haga sentir menos culpables, muere una mujer asesinada. La violencia machista es real, muy real, y es real en todos lados, no solamente en el mundo “no occidental”. Puede que esa violencia cambie sus formas y se manifieste en niveles distintos, pero sigue estando allí.

No nos engañemos, el machismo se transforma y se disfraza, pero existe.